Los edificios blancos y azules de Ravine Sable se ven a distancia y resaltan entre la vegetación imposiblemente verde de Cavaillon, a una hora y media de camino de Les Cayes. Gracias a la organizacion sin fines de lucro BuildOn y el apoyo de Hope For Haiti, Ravine Sable construyó tres edificios nuevos y brinda educación a 443 niños, de pre-K a 7 grado. Al otro lado del patio, bajo un largo salon de clases con techos de zinc los estudiantes reciben clases en salones separados por sabanas. Durante el recreo los niños se agolpan en la bomba que saca el agua del pozo profundo de la escuela y juegan fútbol hasta el ultimo minuto, con viejas pelotas de tennis. (Fotos por Bibi Nunez)